LA PRESIÓN DE ESTAR HACIENDO “ALGO GRANDE”
Vivimos en una época donde descansar parece culpa y avanzar nunca parece suficiente.
Mientras desayunamos, ya hemos visto a alguien abrir una empresa, mudarse de país, correr una maratón o publicar un libro. Y aunque sabemos que las redes muestran versiones editadas de la realidad, algo dentro de nosotros sigue preguntando:
“¿Por qué yo no estoy ahí todavía?”
Nos hemos acostumbrado tanto a medir el progreso en resultados visibles, que olvidamos todo lo que ocurre en silencio.
Hay personas que este año no construyeron una empresa, pero sobrevivieron emocionalmente.
Hay personas que no viajaron por el mundo, pero lograron levantarse de la cama cada mañana.
Hay personas que no “cumplieron sus metas”, pero aprendieron a no odiarse tanto.
Y eso también cuenta.
| No todo el mundo florece en la misma estación |
CUANDO TU VIDA NO SE PARECE A LA QUE IMAGINABAS
A cierta edad, muchos pensábamos que ya tendríamos claridad.
Un trabajo estable.
Una casa.
Una dirección exacta.
Pero crecer también es descubrir que la vida no ocurre en línea recta.
A veces estás avanzando y no lo notas porque el crecimiento no siempre se parece al éxito. A veces se parece más a aprender a soportar días difíciles sin rendirte.
NO TODO EL MUNDO FLORECE EN LA MISMA ESTACIÓN
Nos desespera sentir que vamos tarde.
Pero quizá el problema es que vivimos comparando nuestros inviernos con las primaveras ajenas.
Algunas personas florecen rápido.
Otras necesitan más tiempo bajo tierra.
Y ninguna semilla está fracasando por no convertirse en árbol en una sola temporada.
QUIZÁ HOY NO NECESITAS CAMBIAR TU VIDA ENTERA
Quizá hoy no necesitas reinventarte.
Ni encontrar tu propósito definitivo.
Ni tener un plan perfecto.
Quizá basta con algo más pequeño:
responder ese mensaje,
salir a caminar,
mandar un currículum,
descansar sin castigarte,
o volver a intentarlo mañana.
Porque hay días donde seguir aquí ya es una forma de valentía.
Y TÚ…
¿Alguna vez has sentido que todo el mundo avanza menos tú?
💭 Te leo en comentarios.
Escrito por: Diana P. Ortiz C.


El aprender a valorar esas pequeños logros que aveces pasan desapercibidos es la preparación para lo grande que está por venir, tenemos que disfrutar del proceso. Gracias por compartir y hacernos ver que si vemos más allá nos daremos cuenta que no estamos estancados.
ResponderEliminarMucha verdad en tus palabras, todos venimos de procesos diferentes y tratar de encajar en un standar social lo único que hace es frustar, el celebrar cada pequeño logro que nos llevar a ser una mejor versión, que no mejor ni peor que el otro , mejor que tú propia versión, no sabemos cuánto le talla el zapato al otro, porque no lo llevamos puesto
ResponderEliminar