DE VUELTA!!


fotografia original de Diana P. Ortiz Cadavid

Estoy retomando nuevamente mi autoterapia: LA ESCRITURA

Ha sido un año lleno de muchos cambios, un año en el que estuve trabajando como interna cuidando a un adulto mayor y mi tiempo para escribir era limitado e incomodo; pues, no me sentía en casa ni inspirada para escribir.

Probablemente ya hayas encontrado algo mejor que leer, alguien más dedicado y profesional en esta área de escritura. Sin embargo, me recuerdo a mi misma que esto lo hago por mi y si en el camino alguien me lee y se siente identificado o encuentra su propia inspiración, esa será mi recompensa. 

Les comparto un poco de este último año, me vi enfrentada a todos mis demonios, a todos mis temores y también me enfrente a mi misma, a esa parte de mi que siempre he temido dejar salir, pues no es la persona que los demás esperan que sea. Como ya les he dicho, estuve como interna y mientras estuve allí la relación con mi esposo se vio muy afectada, mi esposo empezó a sentirse muy solo a pesar de que nos veíamos todos los días 2 horas y los fines de semana; él perdió a su mamá que vivía en Colombia y no tuvo oportunidad de ir a despedirse de ella, esto lo debilito emocionalmente aún mas. Tuve la idea de que tener un gato en casa podría ayudar a que él no se sintiera tan solo, pero no podría estar más equivocada, pues, olvide la responsabilidad física y emocional que conlleva tener un animal de compañía en casa; mi esposo nunca había tenido animales en casa antes y menos un gato, lo que llevo a que tuviéramos muchísimas discusiones a cerca de como criar un gato y sobre todo que él entendiera a los gatos, que comprendiera que era él quien debía aceptarlos a ellos como son y no al revés.

Entre la soledad, la lucha con los gatos y su lucha por ser capaz solo y no aceptar que yo renunciara antes a mi trabajo, en diciembre se quebró emocionalmente. Aquí empezó lo realmente difícil, mi trabajo emocional aumento pues debía dejar de preocuparme por mi para preocuparme por él, buscando maneras de aliviar su dolor, intentaba ayudarlo a tener una buena relación con los gatos pero lo único que lograba era empeorar todo, él se sentía atacado o abandonado por mi parte. En enero al fin estuvo de acuerdo en que renunciara, busque otros trabajos y para inicios de febrero ya estaba viviendo nuevamente en casa con mi esposo; pensábamos que ahora las cosas volverían a la normalidad, pero nada mas lejos de la realidad.

Las discusiones fueron en aumento, no porque estuviésemos en desacuerdo en algo o porque uno hiciera algo mal; si no, por el tema emocional. ya que, sin importar lo que hiciera él se sentía abandonado o atacado por mi parte y yo sentía que todo era mi culpa y que era responsable de su depresión; yo cada día tenía menos fuerzas y mi depresión paso a un segundo plano. sin embargo, en febrero tuve el primer gesto genuino para conmigo misma (me corte el cabello a mi gusto) al principio ese gesto paso desapercibido por mi, con el tiempo empece a notar algo diferente en mi, sé que les he hablado mucho a cerca del amor propio y es precisamente porque yo nunca lo he vivido realmente.

Como les venía diciendo, con el tiempo y con el agotamiento emocional que estaba viviendo con mi esposo en algún punto se rompió algo dentro de mi y la Diana que conocían empezó a perder dominio y creció una Patricia que antes solo tenía voz en mi cabeza. Patricia me hizo ver todo lo que estaba mal y me ha ayudado a ver el amor propio como una verdadera posibilidad para mi y se esta convirtiendo en una realidad. Por otro lado, las circunstancias y viendo que su depresión ya salía de las cuatro paredes en las que convivimos, mi esposo al fin escucho a alguien y decidió ir a terapia y aunque no fuera mi voz lo que lo había inspirado a ir, me alegraba de que lo hiciera.

Patricia es quien le ha hecho ver a mi esposo todo el daño que nos hemos hecho el uno al otro, es quien ha puesto los puntos sobre la mesa y esta dejando claro cuales son los limites que no estamos dispuestas a quebrantar nunca mas. Reconozco que no ha sido una tarea fácil y que en muchas ocasiones quisiéramos dejar todo tirado y empezar de nuevo solas, pero, no queremos tirar la toalla sin haber hecho todo para que las cosas cambien y mejoren para ambos. Seguimos trabajando por forjar un matrimonio sano y fuerte sin perder de vista el horizonte (el amor propio) ambos estamos yendo a terapia y hemos hablado mucho, deseo de todo corazón que mi matrimonio funcione y que en un futuro podamos ver esto como una gran experiencia que nos cambió la vida para bien.

Esto es en resumen todo lo que ha pasado este último año y la razón por la que no había vuelto a escribir, mi inspiración se había cortado y mi cerebro se centro en que sobreviviéramos a todo lo que estábamos enfrentando. 


Si quieres contarme tu historia o alguna experiencia, no dudes en escribirme...

att. Diana y Patricia Ortiz Cadavid 






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